El anticristianismo a la luz de Jesucristo

Samuel Surazal La gran mortandad y el gran despertar

Sobre esta edición
Autor / Fuente
Samuel Surazal
Edición utilizada
1.ª edición, julio de 2022
Idioma original
alemán
Versión que estás leyendo
Traducción
Nota sobre esta edición

Información bibliográfica de la Biblioteca Nacional Alemana

La Biblioteca Nacional Alemana registra esta publicación

en la Bibliografía Nacional Alemana;

los datos bibliográficos detallados están disponibles en Internet

en http://dnb.d-nb.de.

Edición original alemana

1.ª edición, julio de 2022 ▪ Samuel E. Surazal

Edition AVRA en BuchWerkstatt Berlin

Rheinstr. 46 - 12161 Berlin Una marca de Frieling & Hufmann GmbH & Co. KG

mailto:lektorat@edition-avra.de

Printed by Amazon Fulfillment

Responsable del contenido, corrección y composición tipográfica: el autor

Email: info@samuel-surazal.com

Website: www.samuel-surazal.de

ISBN 978-3-946467-94-6

Los siguientes mensajes fueron enviados en su mayoría a hermanos y hermanas y por eso están introducidos de esta manera. En el fondo todos tratan un mismo tema: cómo podemos y debemos afrontar, en el espíritu de Jesucristo, el proceder diabólico presente y futuro. En este sentido muestran un camino dentro de la opresión anticristiana y una salida de ella, y brindan consuelo y confianza en las violentas tormentas que ahora azotan esta Tierra. Los textos se dirigen principalmente a nuestra naturaleza anímico-espiritual; son, por tanto, consejos menos materiales que espirituales.

Porque siempre es primero el espíritu el que posee realidad y es realidad; solo después le sigue la materia o lo espiritual transforma la materia. Si uno se ocupa en primer lugar y ante todo de su desarrollo espiritual, poniendo el estado de su alma en las manos de Dios, pidiéndole con confianza que lo guíe, pidiéndole que abra Su corazón en el propio corazón para poder amarlo sobre todas las cosas y, desde ese amor, amar al prójimo, entonces el mundo material exterior se configura plenamente de acuerdo con la realización de la identidad espiritual-divina y conforme al sentido de Dios. No significa que uno se vuelva rico o perfecto ni que deje de participar en el mal proceder del mundo, sino que está protegido y guiado, se mueve en su propia imperfección de la mano de Dios dentro de la perfección divina y también puede verlo de esa manera.

Aunque entonces todavía vivamos en pecado, nuestro Padre celestial, en Su amor misericordioso, escribe nuestros pecados en la arena y nos conduce a Su corazón conforme a nuestra fidelidad. Esta entrega de Dios a cada uno de Sus hijos nos llena de humildad y de un amor por Él que es al mismo tiempo el puente hacia Su corazón.

En este sentido pido para ti la bendición de Dios, querido hermano, querida hermana, para que te acompañe y te guíe a través de este libro. Para que te conduzca por este valle de muerte llamado Tierra hacia Su corazón, hacia Su misericordia.

* * *

Queridos hermanos y hermanas: la verdad hay que ir a buscarla; no es algo que te traigan.

Cuando una persona se alimenta de los medios porque cree que así se entera de lo que realmente sucede en este mundo, de cómo está constituido y de lo que supuestamente es verdadero o falso, renuncia a la responsabilidad propia por su vida. Toma el camino cómodo y ancho; así puede cubrir su conciencia con una capa de moral y presentarse siempre como íntegra y generalmente informada ante el mundo y ante sí misma. Con ello desecha su autonomía e independencia anímicas, se entrega a una determinación ajena y sin Dios, devalúa su crecimiento anímico-espiritual y se priva así de la posibilidad de que un conocimiento vivo entre en su vida.

Cuando una persona se vacuna regularmente porque cree que así permanecerá sana y podrá comprarse con ello su libertad, renuncia a la responsabilidad propia por su vida. Toma el camino ancho y cómodo; así puede cubrir su conciencia con una capa de moral y mantenerse siempre íntegra y libre de culpa ante el mundo y ante sí misma. Con ello desecha su autonomía e independencia anímicas, se entrega a una determinación ajena y sin Dios, devalúa su crecimiento anímico-espiritual y se priva así de la posibilidad de que la salud divina entre en su vida.

Cuando una persona pertenece a una confesión y va regularmente a la iglesia porque cree que así será redimida y llegará al cielo, renuncia a la responsabilidad propia por su vida. Toma el camino ancho y cómodo; así puede cubrir su conciencia con una capa de moral y mantenerse siempre íntegra, libre de culpa y a salvo ante Dios y ante sí misma. Con ello desecha su autonomía e independencia espirituales, se entrega a una determinación ajena y sin Dios, devalúa su crecimiento anímico-espiritual y se priva de la posibilidad de que el Dios viviente entre en su vida.

La falsedad y la mentira te las llevan y te las siguen llevando; sí, te las inculcan todos los días. La verdad terrenal-material y la divina-espiritual tienes que buscarla.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

al mirar alrededor se ve que la «tribulación del coronavirus» vivida hasta ahora apenas ha producido en las personas un cambio hacia el bien, hacia la fe en el amor a Dios. La mayoría quiere recuperar su antigua vida y, sobre todo, la generación joven se vacuna para no quedar sometida, como no vacunada, a restricciones y medidas, y no por miedo a un virus o a una pandemia.

Puesto que hasta ahora no se ha producido un retorno reflexivo a la fe en Jesucristo, y puesto que no es el amor al prójimo sino la condena y un egoísmo creciente lo que avanza, el Padre permite que el espíritu satánico siga actuando globalmente con mayor fuerza. En la necesidad que se aproxima existe para cada persona la posibilidad de despertar; así puede y debe seguir realizándose la separación de los espíritus, porque el nacimiento de la nueva Tierra no puede detenerse; la fecha del parto solo puede aplazarse ligeramente y, si es necesario, puede provocarse un nacimiento prematuro.

¿Qué podemos hacer ahora? El tiempo venidero nos sirve de preparación para el Día del Señor. Por eso el retiro es inmensamente importante. Retiro interior. El alma debe apartarse aún más del mundo; no necesariamente el cuerpo, pues este forma parte del mundo y nos sirve para cumplir nuestras tareas y exigencias terrenales, ya sea en el ámbito privado o profesional. En ello, el amor debe ocupar cada vez más el primer plano y ser el fundamento de nuestro pensamiento y actuación; así la conexión con Jesús se hará continuamente más intensa y poderosa.

Cada uno de nosotros es ya ahora un punto de apoyo para personas desesperadas y desorientadas, no para ayudarlas con una espiritualidad general, sino para confesar clara e inequívocamente a Jesucristo ante todo ser humano y revelarlo como Redentor. Lo que después haga la persona con ello es asunto suyo; nosotros, sin embargo, estamos dispuestos a servir y a actuar como trabajadores de la viña del Señor. En el momento debido, Él nos conduce a quienes están abiertos a Su amor. Pero también encontraremos a algunos que pondrán a prueba nuestra paciencia y nuestro amor. Ahí hay que estar vigilantes.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

vendrán días, semanas y años que no nos agradarán. El mundo vivirá un sufrimiento como nunca antes. No vacunarse o rebelarse contra el control y la dictadura anticristianos posiblemente signifique quedar expuesto a medidas drásticas y persecución. También habrá un tiempo de persecución de cristianos; quien busque su salvación en Jesucristo, quien hable de una segunda venida de Cristo o de un Juicio Final, será considerado un chiflado y será difamado, ridiculizado, perseguido y, en el curso de la época anticristiana, incluso encarcelado. Al final volverá a haber ejecuciones; algunos cristianos entrarán como mártires en la patria celestial. Otros serán preservados como combatientes por el amor y la verdad. Todos ellos forman la puerta al mundo espiritual por la que Jesucristo entra en este mundo. En ellos y con ellos actuará Él, consolará y levantará lo que ha caído.

Pero no deben cargar nuestros corazones la preocupación y el miedo, pues nuestra vida pertenece a Jesucristo. Nuestra existencia terrenal debe recibir ahora una ponderación completamente nueva. Ya no debe ni puede ser motivo de nuestro pensar y actuar aquello que en sentido humano consideramos nuestra vida y por lo que hasta ahora nos hemos preocupado y luchado principalmente. Debemos ir entrando poco a poco en el corazón divino para que los abismos de nuestras almas sean iluminados, de modo que podamos limpiarlos junto con nuestro Padre celestial y Él pueda sanarnos así integralmente. Porque todos vivimos en pecado y solo la misericordia de Jesucristo nos ayuda a salir de la oscuridad del mundo y también dentro de ella, y nos lleva a Su bondadoso y amoroso corazón, donde estamos seguros en la vida y en la muerte.

Debemos llegar al estado en que se encontraban los primeros cristianos que aún conocieron terrenalmente a Jesús. Estaban libres de temor y cambiaban gustosamente la vida material por la espiritual, pues sabían que el reino de los espíritus era su verdadera patria y que la Tierra era solo un edificio de formación para hijos de Dios y para quienes quieren llegar a serlo. (Sobre esto recomiendo los escritos de Max Seltmann – Köstliche Szenen aus dem Erdenleben Jesu)

Esto es lo que hoy debo comunicar por encargo de Jesús. Y decir que Él nos ama de manera indescriptible; a cada uno de nosotros lo toma en Sus brazos, lo toma en Su corazón, si nos abrimos a ello.

«El amor es paciente, el amor es bondadoso. No se irrita, no presume, no se envanece. No actúa indebidamente, no busca su propio provecho, no se deja provocar a ira, no guarda rencor. No se alegra de la injusticia, sino que se alegra de la verdad. Todo lo soporta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo resiste.»

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

¿cuál será uno de los grandes desafíos del tiempo que viene? Serán las mentiras a las que están expuestos el mundo y nosotros. Las mentiras de los políticos, de los magnates económicos y de los medios, de la industria farmacéutica y del cartel financiero, que tanto nos duelen; esas falsedades diabólicas que ciegan a tantas personas y las precipitan en la miseria.

También nos causarán dolor las acusaciones a las que estaremos expuestos como personas que saben y como cristianos, tanto por parte de nuestros semejantes como por la incitación de los medios públicos. Las injusticias llegarán a tal extremo que ya no se encontrarán palabras para describirlas. Las malas acciones y las mentiras serán aparentemente justificadas bajo el disfraz de la humanidad y del pseudoamor al prójimo. Este falso amor actuará poderosamente en las personas; por medio de él acusarán al verdadero amor divino y a la verdad, los ridiculizarán como fantasías y los condenarán.

Veremos cómo el mundo se precipita cada vez más en el caos; veremos cómo la humanidad corre ciegamente hacia la perdición, guiada por algunos servidores de Satanás megalómanos. Veremos cómo la necesidad y la muerte entran y cosechan, tanto entre la masa ciega y obediente como entre los que ven, y también entre los hijos de Dios, a quienes el Padre llevará a casa llegado el momento.

Todo esto hará doler nuestros corazones. Por eso ahora tenemos tiempo para llenar nuestras almas con la fuerza del amor de Jesús; así podremos contemplar los acontecimientos terrenales con los ojos de Dios, para que las preocupaciones mundanas no nos aplasten. Sabemos que tendrá lugar un examen de la humanidad y una separación de los espíritus, y que el Padre permite incluso la muerte de personas jóvenes, para quienes Su misericordia ya ha preparado nuevas moradas en Su casa infinita. Sabemos que el Padre utiliza todo el mal de este mundo para producir finalmente el bien. Solo en esta conciencia atravesaremos indemnes el tiempo venidero.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

todas las instituciones anticristianas (entre ellas, por ejemplo, el WEF, la WHO, el Parlamento Europeo y el Vaticano) se agrupan ahora bajo el seudónimo «Paz Global y Restauración», exactamente lo que el Anticristo promete a los corderos dormidos y a los sabelotodos. Primero llega el colapso deliberadamente provocado del sistema económico y financiero global —el Great Reset—, acompañado de conflictos bélicos y nuevas plandemias. Después llega el gran salvador del mundo y de la humanidad, que pone orden en el caos, y el mundo, en su necesidad manipulada, cae en la trampa.

Pero no aquellos que tienen ojos para ver y oídos para oír. Ellos ven la agenda satánica, penetran y reconocen las mentiras del Anticristo. Conocen los signos de los tiempos, pues pronto vendrá Jesucristo y llevará a casa a Sus ovejitas, y ya lo está haciendo. Sí, Sus hijos conocen el plan de Dios detrás de los planes de Satanás y por eso, a diferencia de los ateos amantes de la libertad y la verdad, están libres del miedo a una dictadura prolongada del mal.

Ya descansan junto al corazón del Padre y en él; por tanto, en parte y por momentos ya están arrebatados en el alma. Pero el Padre quiere arrebatar completamente a Sus hijos, es decir, liberarlos por entero de las cargas y ataduras de este mundo. Solo puede hacerlo si nos dejamos sacar del mundo por Él; sin embargo, al contrario de lo que piensan muchos creyentes, esto no ocurre corporalmente sino en el alma. `Él nos eleva por los aires´, dice la Biblia, lo que en realidad significa: Él nos eleva a Su espíritu.

En él estamos protegidos y resguardados divinamente, venga lo que venga. Esto no significa que nos entreguemos pasivamente a nuestro destino y simplemente esperemos, sino que debemos y vamos a actuar activamente en el amor a todos los seres humanos y hacer en todo momento la voluntad de Jesús. Esa es nuestra tarea en el tiempo próximo y más allá.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

ayer Jesús me puso en un estado de absoluta seguridad y amparo. Todo estaba bien. No había preocupación ni miedo. Descansaba junto a Su corazón y Su amor fluía a través de mí, me liberaba de mi miserable yo; nada podía tocarme, y sin embargo yo tocaba todo. En este amor estaba tan vivo que cada pensamiento dirigido a alguien o a un acontecimiento se llenaba de este espíritu de amor y se reflejaba divinamente en mi corazón.

Jesús dice que quiere regalar esta santa conciencia a todos Sus hijos. Y que no es tan difícil alcanzarla. Solo tenemos que acudir diariamente a Él y ofrecernos a Él con todo el corazón. Entregarle nuestra vida, poner nuestros corazones en Su corazón; entonces puede suceder cada vez más, hasta que finalmente, en la gracia de Dios, ocurra un nacimiento espiritual dentro de nosotros. Porque ahora, en este tiempo especial, Él ayuda con fuerza y completa lo que falta. Solo tenemos que dejar que suceda, con entrega activa y amorosa a lo que Él nos ofrece.

Necesitamos tanto esta conciencia en el tiempo venidero de aflicción y tribulación; de lo contrario podríamos apartarnos de la fe. No significa que con ello obtengamos un salvoconducto para quedar libres de toda necesidad, sino que en toda necesidad estamos seguros junto a Su corazón y en Él, verdaderamente libres de preocupación y miedo.

Quien tiene oídos para oír y ojos para ver comprende el lenguaje del espíritu y ve el estado de la misericordia. Amén, gracias Padre, Amén.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

muchos de nosotros todavía no hemos comprendido de qué se trata realmente ni qué está sucediendo de verdad. Seguimos hurgando en noticias mundanas y pensamos que todo eso ya es terriblemente grave. Pero solo son los dolores preliminares del parto.

¿Qué dijo Dios cuando permitió el Diluvio/el diluvio del pecado? «Taparé Mis oídos y cerraré Mis ojos». Dejó a la humanidad a su destino elegido por ella misma. Pero por medio de Sus profetas anunció lo que venía y que la ruina del mundo sucedería irrevocablemente si la humanidad no cambiaba hacia el bien y se volvía a Él, en quien únicamente era posible la salvación. Y dispuso un arca para recibir a quienes estaban preparados para la condición de hijos de Dios. Pero las personas estaban demasiado entregadas al mundo y no podían abandonar su proceder sin Dios.

Así ocurre también ahora. Al apartarse de Dios, la humanidad cegada y enceguecida ya no puede reconocer que está al borde de la autodestrucción. E incluso entre los esclarecidos, que conocen los trasfondos mundanos y los planes de un nuevo orden mundial, solo unos pocos creen en un Padre en Jesucristo que es el único capaz de traer redención.

Sí, si las personas se volvieran hacia el bien, todavía sería posible un nacimiento más suave; pero ¿quieren hacerlo? ¿Quieren dejar su antigua existencia habitual y perecedera y recordar su condición de hijos de Dios en Jesucristo? ¿Pueden siquiera apartarse de su pecaminosidad cuando ni siquiera saben qué es en realidad el pecado? Sí, en su presunción ni siquiera creen que exista el pecado y se ríen de quienes hablan de él.

Ahora que el diluvio del pecado ha irrumpido desde las montañas del orgullo sobre la humanidad y ahoga a todos y a todo en el lodazal satánico de la impiedad, los verdaderos hijos de Dios están seguros en Jesucristo. Pero ser un verdadero hijo de Dios exige más de lo que hasta ahora creíamos saber. Debemos esforzarnos mucho más por entrar en el silencio, para permanecer en la presencia de Jesús y entregarle nuestros corazones. Debemos desprendernos todavía más del mundo, y los acontecimientos anticristianos actuales son un instrumento para ello. Pero el instrumento más eficaz es el amor a nuestro Padre celestial; él es el arca en nuestros corazones para la salvación de nuestras almas.

Debemos llegar a un estado en el que estemos en contacto con los poderes celestiales; un estado en el que la muerte ya no nos asuste y la vida eterna sea certeza. El amor divino desinteresado debe ser nuestro fundamento y llenarnos también de amor a los enemigos. Debemos sabernos en todo momento guiados y seguros en el corazón de Jesús. Esas son las señales de la verdadera condición de hijos de Dios.

Tal vez algunos de nosotros ya hayan llegado hasta ahí, pero muchos no. Sin embargo, un rebaño permanece siempre unido, ya sea uno grande, distribuido por todo el mundo, o uno pequeño como el nuestro: todos estamos unidos en Jesucristo. Así podemos ser unos para otros consejeros, consuelo y apoyo; así podemos ayudarnos y complementarnos con nuestros distintos talentos.

Queridos hermanos y hermanas, no deben ser el miedo ni la preocupación los que nos impulsen a la vida espiritual. El amor filial completamente natural y libre nos lleva hacia el corazón de Jesús y dentro de él. Y la humildad que dice en nosotros: «Querido Padre, no se haga mi voluntad, sino la Tuya». Y: «Querido Padre, todo lo bueno viene de Ti; sin Ti no soy nada, pero contigo lo soy todo. Confieso que soy un pecador ante Ti, pero también veo que para Tus hijos Tu misericordia es mayor que Tu justicia y que Tú perdonas mis pecados».

En esta conciencia están contenidas la libertad divina y la seguridad. En este amor humilde reposa un tesoro divino que nos libera y nos arrebata al corazón de Jesús. Que alcancemos esto es la voluntad de nuestro Padre. Él se esfuerza por cada ser humano mientras quede una chispa de esperanza. Y ante la puerta del corazón de Sus hijos y de quienes quieren llegar a serlo, Él está de pie esperando con anhelo que le abran.

Gracias, Padre; Tu bendición está siempre con nosotros.

* * *

Jesús dice en el Gran Evangelio de Juan a un buscador de Dios:

«Quien no busca a Dios con todo amor, mansedumbre, humildad, paciencia y la más plena negación de sí mismo, no lo encuentra como el supremo bien de la vida. Y quien no busca y encuentra a Dios de este modo tampoco puede esperar de Él una ayuda extraordinaria. Dios, en Su amor inconmensurable, cuida ciertamente de todos los seres humanos, como cuida también de toda criatura en el conjunto infinitamente grande conforme a Su orden eterno e inmutable; pero de manera especial y extraordinaria solo se ocupa de aquellos que lo han reconocido verdaderamente, cumplen Su voluntad revelada a ellos y, de este modo, lo aman verdaderamente sobre todas las cosas en todos sus actos. Tú ciertamente has buscado durante mucho tiempo y con gran empeño al único Dios verdadero; pero pregúntate ahora a ti mismo si alguna vez has buscado a Dios del modo que Yo te he mostrado ahora».

Queridos hermanos y hermanas, ¿qué significan estas palabras para nosotros en la situación actual? Solo cuando nos encontramos en el amor del corazón hacia Jesús puede Él protegernos. Solo cuando estamos dispuestos a servir siempre al amor, el Padre influye en nuestra vida y mantiene Su mano divina sobre nosotros para preservarnos en Su corazón. Superarse a uno mismo también implica entregar cosas que endulzan nuestra vida terrenal, que amamos tanto, pero que ocupan el espacio de nuestra alma que Dios necesita para llenarnos con Su espíritu. Porque precisamente esta plenitud es Su protección y asistencia divina.

Las condiciones anticristianas del mundo nos ayudan a lograr despedirnos del mundo. Esta despedida es un buen indicador para reconocer cuánto seguimos apegados a él. Porque cuando `muramos´ tendremos que dejarlo todo de todos modos; si no lo hacemos, el amor al mundo que llevamos con nosotros nos ata a la esfera de esta Tierra y nos queda cerrado el camino al Reino de los Cielos. La muerte no es un salvoconducto para el paraíso, pues como aquí, así también allá.

A la luz de esta gozosa confianza y de la promesa segura, cumplamos la obra de nuestra vida: servir al prójimo en el amor a Dios y desde él.

* * *

Queridos hermanos y hermanas, unas palabras sobre la vacunación:

Quien quiera vacunarse por motivos profesionales y/o para poder mantener a su familia debe necesariamente entrar antes en su corazón y pedir al Padre que haga surgir una solución conforme a Su sentido. En un caso extremo de necesidad, esta también puede ser una vacunación, en cuyo caso Él protegerá o desintoxicará a Su hijo; o sanará por medio de Sus apóstoles a quienes enfermaron a causa de una vacunación, cuando haya llegado el tiempo para ello; lo mismo hará con nuestros pequeños, que sin culpa sufrieron daños en cuerpo y alma por llevar mascarillas o por la vacunación. Porque nuestro Padre es un Padre de amor y misericordia y no se complace en el sufrimiento de Sus hijos pequeños ni grandes.

Pero Él solo puede hacerlo si la persona piensa y actúa en Su espíritu. Por favor, oren sobre ello hasta que el corazón y el alma se sientan ligeros ante una decisión y surja certeza.

Otro tema es la vacunación obligatoria o la implantación violenta de un chip. Las palabras siguientes las refiero a cristianos y no a la población general sin Dios pero en parte esclarecida, que tiene que recorrer un camino de destino distinto al de los hijos de Dios. Aunque, en el fondo, siempre depende del estado del corazón y no ante todo de una decisión consciente por Jesucristo. Eso está únicamente en las manos y en el corazón de Dios.

Por tanto, si realmente llegara a imponerse que en los próximos años se ejerza violencia física contra nosotros, ese destino sería dado por Dios, pues entonces ya no tendríamos elección exterior. Esta determinación ajena significa que el Padre nos quita la decisión y asume completamente el control de nuestra vida. Entonces nuestra existencia, que aparentemente estaría determinada por poderes satánicos, estaría enteramente en las manos de Dios, aún más que antes.

Para los cristianos, no tener salida significa siempre que el Padre asume la conducción, y entonces podemos entregarnos a Él sin reservas ni posibles dudas mentales. En el cautiverio radical y en la aparente determinación ajena se oculta, por tanto, una libertad radical, si estamos dispuestos a la entrega completa. Si esto significa entonces la muerte corporal o seguir viviendo en esta Tierra lo determina Jesús, no el Anticristo.

Aquí ocurre algo semejante a lo que sucedió con los mártires cristianos entregados a los leones en las arenas o eliminados de otras maneras. Estaban libres de miedo porque habían confiado totalmente su vida al Padre y sabían que Él tenía el dominio sobre todo y que sus vidas descansaban en Su corazón. Sentían poco o ningún dolor, pues sus almas eran arrebatadas de sus cuerpos a tiempo.

Además, el Padre celestial dice que los verdaderos cristianos (son aquellos que aman a Jesucristo sobre todas las cosas y guardan Sus mandamientos) permanecerán sanos ante las administraciones venenosas como testimonio de su fe. Esto desconcertará a muchas personas y las hará reflexionar profundamente. No pocos incrédulos y escépticos encontrarán así la verdadera fe.

Sin embargo, los dictadores anticristianos perseguirán a muchos cristianos protegidos por el Padre y tratarán de asesinarlos, pues lo sobrenatural que allí sucede les resultará inquietante. A otros cristianos el Padre los guiará de tal modo que puedan continuar sin ser molestados su ministerio apostólico hasta que Él finalmente dé un final poco glorioso al proceder satánico. Con toda probabilidad esto será aproximadamente en 2027/28. El momento de la intervención divina puede desplazarse hacia adelante o hacia atrás según la condición anímica de la humanidad.

Queridos hermanos y hermanas, estos mensajes no pretenden difundir miedo, sino aportar claridad. Todo sirve para bien a los hijos de Dios. En Jesucristo estamos seguros en todo momento. Con Pablo decimos: «¡Muerte, dónde está tu victoria!? ¡Muerte, dónde está tu aguijón!?»

Que nuestro Padre celestial nos conduzca protegidos a través de este tiempo de transformación y liberación. Que Su luz brille en nosotros, que Su espíritu de amor nos llene, para que como verdaderos hijos de Su amor le sirvamos con toda el alma y con todo el corazón. Padre nuestro, llénanos con Tu espíritu para que estemos siempre en Ti y Tú en nosotros, ya sea que vivamos o muramos.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

unas ideas más sobre la geoingeniería, que en todos los medios se presenta como teoría de conspiración. La verdadera razón de los chemtrails, del rociado de sustancias químicas venenosas en la atmósfera que forman líneas blancas en el cielo y luego se unen para formar nubes veladas que atenúan la luz solar, es la siguiente:

Después de algún tiempo, los productos químicos tóxicos descienden y cubren invisiblemente el mundo animal y vegetal: nuestro alimento. Penetran en el cerebro humano y causan demencia, Alzheimer, tumores y cáncer. Llegan a nuestro sistema respiratorio y debilitan nuestros pulmones. Los síntomas resultantes pueden presentarse como alergias, lo que aporta unos cientos de millones de euros en ingresos por medicamentos a las compañías farmacéuticas, o diagnosticarse como una enfermedad respiratoria contagiosa, de modo que puedan ordenarse nuevas medidas pandémicas. Mantener y producir enfermedades tiene máxima prioridad, porque así se crean dependencias existenciales fundamentales.

Considerada espiritualmente, en el velamiento químico del cielo se materializan el velamiento espiritual y la falsificación de las enseñanzas religiosas que envenenan nuestras almas. El cielo espiritual ya no es visible a causa de religiones penetradas por la falsedad y la mentira y, por tanto, Dios ya no es alcanzable.

Sí, todo lo espiritual se materializa y todo acontecimiento material influye en la esfera espiritual de este mundo. Esta interacción produce, por una parte, terribles condiciones materiales en esta Tierra y, por otra, nos permite ver en los acontecimientos materiales los estados espirituales actuales de la humanidad.

A pesar de todos estos peligros para cuerpo y alma, no necesitamos temer por nuestra vida, pues se la hemos entregado a Jesús. Él cuida de nosotros y nos protege. ¿Qué se puede temer al lado de Dios? Nuestra vida está en Sus manos y no en las manos de diablos megalómanos y ávidos de poder. Debemos hacernos conscientes de ello diariamente; entonces podremos realizar nuestro trabajo de cada día libres, sin cargas y con el corazón alegre.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

el ruido de sables en Ucrania sirve, por una parte, para que debido a las sanciones contra Rusia se disparen en Occidente los precios del petróleo y el gas y se rompan las cadenas de suministro; por otra, el conflicto sustituye la propaganda del miedo al coronavirus. Además, la actuación aparentemente pacífica presenta a las potencias occidentales bajo una luz digna de confianza y responsable, pero en verdad son quienes fomentan la guerra y mienten.

Quien ha visto a través de la manipulación del coronavirus ve también a través de la manipulación de Ucrania. Es el mismo sistema de mentiras, pues como la información mundial está uniformada según los intereses del cartel mediático, se puede presentar a la población una imagen completamente falsa de cualquier situación. Todas estas jugadas psicológicas forman parte del complejo plan anticristiano para provocar destrucción económica, financiera y social, seguir impulsando una dictadura mundial y finalmente establecerla de forma permanente.

Esta vez todavía se limitará a algunos combates regionales. La última gran guerra aún no ha llegado. Vendrá solo dentro de algunos años, mientras las masas cegadas hablan por todas partes de amor y paz. Sin embargo, después de algunos meses será terminada abruptamente por el largo brazo de Dios. Por eso estén siempre vigilantes, pues Dios vendrá como ladrón en la noche.

Jesús dice: «Hijos Míos, manténganse junto a Mí y no se detengan en las mentiras y actos de violencia de los cegados. Son maniobras de distracción no solo para la masa ciega, sino también para ustedes, pues estas energías desvían su fuerza espiritual hacia un callejón sin salida en el que se pierden. Estén preparados para Mi presencia, pues a ustedes vengo antes de tiempo. Amén, hijos Míos, Amén».

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

¿cómo se configurará el tiempo próximo? En el mundo occidental veo la expansión y ejecución de la agenda anticristiana, el Great Reset, el colapso de todos los sistemas actuales mediante distintos medios que, sin embargo, tienen algo en común: propaganda del miedo, manipulación mediática, pseudoamor al prójimo. Seguirá habiendo las llamadas pandemias y guerras regionales, corrientes de refugiados y catástrofes ambientales. La mayoría de estos acontecimientos serán provocados deliberada y arteramente.

¿Cómo se ve la situación en Oriente? La población china ya está esclavizada, aunque dentro de su propia agenda dictatorial-atea. Rusia también tiene su propia dictadura y continúa gobernando por sí misma, es decir, no conforme a la alianza satánica occidental. Los intentos de esta última por unir de manera intrigante Occidente y Oriente fracasan en gran medida; las tensiones permanecen.

2024 será un año decisivo para la humanidad. Entonces tendrá nuevamente la posibilidad de dar espacio a la verdad, recapacitar y volverse, pues el Padre se muestra y se entrega una vez más ante todo el mundo como el Cordero que derramó Su sangre por los pecados del mundo. Su corazón crucificado brinda amor y misericordia para abrir ojos y oídos.

Si la humanidad decide seguir sirviendo servilmente a la mentira y a la falsedad y expulsar definitivamente a Dios de sus corazones, durante los 3½ años siguientes avanzará imparable hacia un abismo que la devorará sin misericordia.

Para los hijos de Dios que han abierto sus corazones a su Padre celestial solo cuenta una cosa: la unión en el amor a Él. Esto debe convertirse en el centro de nuestra vida y serlo. Todo el tiempo que hasta ahora hemos dado al mundo debe pertenecer cada vez más a Jesús. Y todo lo que hagamos en y con el mundo debemos hacerlo con Él. Sí, debemos entregarle nuestra obstinación; Él transforma nuestras preocupaciones y miedos en seguridad si nos entregamos a Él. Solo con Él podremos atravesar los próximos años.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

debemos ser parte del cuerpo de Cristo, que pronto deberá quedar y quedará plenamente formado. Jesús dice que no todos los que se propusieron formar parte de este cuerpo de resurrección lo lograrán. Donde hay dos, uno será aceptado: el que no vuelva a bajar del techo de su casa (que no niegue y/o deseche su fe en Jesús). Serán únicamente aquellos cuyas almas formen buena tierra para la semilla (la palabra) de Cristo, a fin de que produzca fruto divino. Son las vírgenes cuyas lámparas no se apagan (cuya luz del corazón no es apagada por las tormentas del mundo). Por eso es tan importante aprovechar los próximos años para llegar a ser completamente uno con el amor y el poder de Jesucristo. La aflicción y la tribulación no deben detenernos, sino acercarnos constantemente al corazón de Jesús.

Satanás tratará, con todos los medios a su disposición, de apartar a los hijos de Dios del camino recto y sembrar discordia en las comunidades y rebaños. Por eso debemos estar alerta; el amor debe estar siempre en primer plano y no la justicia propia. Pero la verdad y la veracidad deben conservarse cuando la mentira se infiltra y se presenta como pensamiento de luz, como ángel de luz.

Se me ha comunicado que se ha levantado una cerca alrededor de este rebaño nuestro y alrededor de todos los rebaños de Dios. Sirve para nuestra protección y no es una prisión, como algunos suponen. Es un cercado espiritual; la cerca es la palabra, y la palabra es la vida, y la vida es el amor, y el amor es Dios. Así estamos seguros en Él y Él nos dirige y conduce a través de las tormentas de estos tiempos finales. Y será así: pronto se nos permitirá vivir conscientemente en la presencia de Jesús, conscientes de que Él está realmente con nosotros.

Queridos hermanos y hermanas, sean bendecidos en el nombre de Jesús; bendigan diariamente esta Tierra y a sus habitantes, como una vez lo hicieron nuestros primeros padres y los patriarcas. Convirtámonos en bendición divina en la unidad del Espíritu Santo, en el amor de nuestro Padre celestial, en el corazón de Jesucristo. Amén.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

la muerte cosechará como nunca antes y reducirá enormemente a la humanidad. Ejércitos de ángeles están preparados para recibir a quienes pasen al otro lado y conducirlos a sus esferas correspondientes o instruirlos y esclarecerlos allí. También los hijos de Dios serán llamados de regreso; por eso cada uno debe prepararse para todo. La muerte ya no debe tener terror para nosotros; el amor a Jesucristo regala la certeza de la vida eterna. Entonces el alma ya no teme a la muerte, sino que se alegra por la existencia espiritual.

Como hijos de Dios saben lo que en verdad sucede; esperan a su Padre celestial llenos de anhelo. En parte su necesidad es grande, pero viven en la certeza de la cercana redención. Sus corazones están llenos de amor a Dios; oran por todas las personas, buenas y malas.

El ejército de Dios, el cuerpo de Cristo, equipado con poder divino, recorre intrépido los países como advertidor profético y proclama el Evangelio. Estos apóstoles comunican insistentemente a las personas que deben recapacitar y cambiar. Hablan de arrepentimiento, penitencia y conversión; de que deben abandonar su pensar y actuar equivocados y volverse a Jesucristo, pues Él regresará para juzgar este mundo y liberarlo de toda falsedad y de todo mal. Son la última llamada de advertencia del Padre. Pero solo unos pocos los escucharán. Por lo general serán objeto de burla y persecución por las larvas humanas sin amor ni Dios. Esto anunciará los últimos días y horas de este mundo perdido.

* * *

Sobre las indicaciones de tiempo: en todos los tiempos Dios ha enviado profetas para señalar regionalmente a las personas su extravío, para advertirlas, a fin de que recapacitaran y se volvieran hacia el bien. Hubo fases en las que realmente hicieron caso de las advertencias o al menos reflexionaron sobre sus actos y entonces, de manera aislada, las cosas mejoraron. Esto bastó para que el Padre bendijera en lugar de juzgar el mal. Juzgar en el sentido de restaurar el orden divino permitiendo acontecimientos humillantes.

También hubo épocas en las que las personas no se guiaron por las revelaciones proféticas. Entonces finalmente ocurrieron acontecimientos dramáticos por fuerzas de la naturaleza y guerras, que por lo general provocaron una gran selección de la población de países enteros. O, como en tiempos de Noé hace unos 4000 años, la completa aniquilación de todas las personas de la región de Asia occidental (véase „Die Haushaltung Gottes“ de Jakob Lorber). O la destrucción de la ciudad de Jerusalén y la pérdida del poder del fariseísmo hace 2000 años por los romanos.

Ahora bien, esta Tierra entra cada 2000 años en una nueva época. Ahora vuelve a ser el momento; la humanidad se encuentra en el umbral de una nueva era. Es tiempo de transformación y liberación por Jesucristo, cuya segunda venida es inminente. Surge entonces la pregunta: ¿debe y volverá a haber una purificación de la Tierra, y cuál será su magnitud?

Sí, la habrá y afectará a toda la Tierra, pues Dios no establece Su Reino de Paz de manera parcial ni en una cloaca apestosa, sino que limpia todo el templo para habitar en él permanentemente. Los años de tribulación que ahora han comenzado deben servir para advertir a la humanidad, sacudirla y señalarle su extravío. Si hubiera una mejoría, algo que actualmente no parece suceder, el Padre todavía esperaría y retrasaría algunos años más. Si no hubiera conversión y el mal siguiera actuando poderosamente, durante los próximos años habrá en todo el mundo acontecimientos humillantes cada vez más graves y finalmente un juicio final, en el que todo mal y toda maldad serán retirados de esta Tierra y colocados en nuevos espacios de purificación y desarrollo.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

¿quién o qué es esa autodenominada y llamada élite que quiere someter a la humanidad? ¿Qué clase de personas son estas que, ávidas de poder y sin escrúpulos, quieren criarse pueblos esclavizados, sí, una humanidad controlable y dominable en todos los ámbitos?

Son personas que, en el orgullo y en el afán de poder que de él resulta, han matado por completo su conciencia. Se sienten una raza de señores y no tienen sentimiento alguno por la masa humana, por los —desde su punto de vista— seres inferiores. Se han hecho prisioneros a sí mismos en el orgullo y el amor propio; están petrificados en sus almas, que han inflado hasta un tamaño monumental; pero en verdad no son más que imágenes de sombra muertas de su propia demencia.

Realmente creen que son los seres humanos superiores y que tienen la tarea de reducir, moldear, dirigir, controlar, dominar y atormentar a voluntad a los seres inferiores conforme a sus ideas sin Dios. Porque nuestras vidas no cuentan nada para los «de arriba»; somos solo medios para un fin, somos esclavos de una diabólica ansia de poder y así quieren mantenernos.

¿Qué dice Jesús al respecto?

«Hijos Míos, el amor es el mandamiento supremo no solo de esta creación, sino de todas Mis creaciones. En algunas eternidades, en algunas creaciones, hubo ciertas distancias respecto de Mi Ser divino que ocasionaron estados más o menos adversos.

Sí, hay varios planetas oscuros en el espacio infinito de la creación, dentro y sobre los cuales hay seres humanos que no siempre tienen buenas intenciones. Pero nunca fueron ni son las condiciones tan oscuras como las de esta Tierra, que debe y está destinada a ser un semillero para Mis hijos.

En su Tierra se encuentra y se retuerce el mal más abismal de toda la creación. Dentro y sobre su Tierra hace de las suyas el espíritu caído de Lucifer, endurecido hasta convertirse en la materia más densa. En su entrega a él, la humanidad ha creado criaturas demoníacas insuperables en falsedad y maldad. Estas han tomado ahora el poder para someter servilmente a los seres humanos, oprimirlos y corromperlos por completo.

Pero hicieron sus cuentas sin Mí. Miren, Yo lo tengo todo a la vista, hasta los canales más oscuros de conspiración y diabolismo. Yo soy quien divinamente permite, Yo soy quien divinamente impide.

Conforme al estado general de la humanidad y a las conductas individuales, por una parte permitiré la aflicción y la tribulación hasta que muchos recapaciten y se conviertan, y por otra les pondré fin cuando la crueldad, la necesidad y la miseria aumenten tanto que los ciegos ya no puedan llegar a ver ni los paralíticos a andar, es decir, cuando ya no sea posible llegar a la libertad.

Hijitos Míos, ustedes saben lo que tienen que hacer. Manténganse solamente junto a Mí; oren conmigo y en Mí por los cegados, por los enfermos del alma, por los desesperados y los desamparados. Tráiganme por la mañana y por la noche sus almas y corazones para que Yo los bendiga y purifique.

Ahora hay oscuridad, pero pronto será de día. Ahora hay muerte, pero pronto habrá vida. Ahora es tiempo de tribulación, pero pronto será tiempo de bodas. Perseveren, vengo pronto. Los amo. Amén, su Padre celestial, Amén».

* * *

Queridos hermanos y hermanas en Jesucristo:

el tiempo del espíritu satánico se acerca a su fin. Solo unos pocos años más se le permite causar estragos, seducir y mentir. Estos años serán el mayor desafío de toda nuestra existencia hasta ahora, incluida la anterior al nacimiento. A esto nos comprometimos; sí, incluso quisimos servir aquí al Padre durante este tiempo de transformación y liberación. Estábamos llenos de confianza y seguridad en la guía divina; teníamos la certeza de que en la oscuridad de este mundo encontraríamos al Padre y, como se ve, ahora estamos con Él. Así pues, hemos superado esta primera etapa.

Pero ¿dónde estaríamos sin los acontecimientos de los últimos dos años? ¿No caminábamos antes más o menos al lado de Jesús y mirábamos hacia Él de vez en cuando, mientras servíamos principalmente a nosotros mismos y al mundo y disfrutábamos de sus comodidades? Sobre todo en el ámbito germanohablante hay muchos llamados y escogidos que necesitaban y necesitan este golpe de las medidas pandémicas, que los hace despertar y abre sus almas a la palabra y a la verdad de Dios para que estén preparados para Su segunda venida.

Las circunstancias relacionadas con el coronavirus han desprendido a muchos de nosotros del ajetreo terrenal, nos han ayudado a ver la verdadera naturaleza del mundo; la mentira y la falsedad son ahora evidentes y manifiestas como nunca, y esto nos ha acercado a Jesús, a la verdad. Ahora que todo es diferente, buscamos más que nunca Su cercanía y Su protección, y Él puede concedérnoslas; sí, nada le gusta más que guiarnos a través de este valle de muerte para encerrarnos para siempre en Su corazón.

Todos sabemos lo que tenemos que hacer, pues ahora se trata de superar la segunda etapa: entregar por completo nuestro corazón a Jesucristo, confiarle totalmente nuestra vida. No hay otro camino para nosotros, y en realidad para ningún ser humano. Con este espíritu queremos mirar hacia el futuro y entrar en él de Su mano. Esto debemos y podemos hacer. ¿No es el regalo más grande que un ser humano puede recibir?

Estas palabras vienen de Su corazón directamente a nuestros corazones:

«Hijos Míos, no tengan miedo. Los guiaré maravillosamente a través de este tiempo. Reciban los días y las horas de Mi mano; entonces se transformarán en perlas que un día adornarán su corona celestial. Sí, los haré dioses, verdaderos hijos del único Dios eterno. ¡No pueden medir lo que esto significa! Pero todavía deben caminar en fe sobre esta Tierra oscura sin verme; esta fe se transforma en certeza en Mi presencia de espíritu y amor. Por eso permanezcan conmigo, para que en la noche de este mundo Yo pueda nacer en sus pobres corazones como su Salvador. Esa es su verdadera Navidad consagrada, que en Mí y por Mí se convierte en día eterno, en el día imperecedero de la vida eterna en el reino de la paz celestial y del amor divino.

Amén. Hijos Míos. Amén. Su Padre, que los ama como a Su propia vida. Amén».

Queridos hermanos y hermanas, el Padre no necesita muchas palabras para dar testimonio de Su amor. Y yo no encuentro palabras para expresar la alegría en la gracia de Jesús de que Él nos haya llamado y convocado a seguirlo y servirle. Sea en la vida o en la muerte, somos Suyos. Cada segundo de nuestra existencia viene de Su corazón si nos confiamos a Él con toda el alma. No den importancia a la muerte corporal, que no tiene significado. Pongan todo en Sus manos: su propia vida, la de su familia y la de todos los seres humanos. Si permanecemos en Él, Él permanece en nosotros. ¿Qué puede dañarnos entonces?

Desde el corazón de nuestro Padre celestial se me permite bendecir a Su pequeño rebaño. Ahora Jesús pone Sus manos sobre la cabeza de cada uno y cada una de nosotros. Sonríe; Sus ojos son tan hermosos, bondadosos y fieles, Su corazón se une a mis lágrimas. Padre mío, mi vida te pertenece. Padre nuestro, nuestras vidas te pertenecen.

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

cada ser humano lleva dentro su propia sustancia anímica caída, es decir, su parte imperfecta, falsa y mala. Cuanto más la vive, tanto más poder obtiene sobre él su espíritu satánico propio, hasta que finalmente ambas falsedades y maldades confluyen y se unen en un solo mal. Entonces el ser humano es un servidor perfecto del mal, un diablo.

Por tanto, Satanás solo puede actuar cuando las personas le abren la puerta mediante su propio mal y falsedad, mediante orgullo y ansia de poder, o mediante ira, miedo y pánico. Esta seducción satánica ocurre de forma tan refinada, con astucia y engaño y bajo tantos disfraces, que también muchos creyentes condicionados terrenalmente y/o fanáticos caen en ella. Y eso es exactamente lo que sucede ahora. A causa de este proceso por el cual la acción del mal aumenta diariamente y se hace más poderosa, rodando como una avalancha sobre la Tierra, el espíritu satánico obtiene un poder cada vez mayor sobre la humanidad.

Sí, Satanás ha colocado muchas trampas, burdas y sutiles, para capturar y corromper a las personas. Quiere «incorporar» a tantas como sea posible y arrastrarlas consigo al abismo, pues está lleno de odio y furia contra toda vida divina. Sabe que pronto llegará el momento. La humanidad, que hasta ahora se encontraba en la oscuridad del vientre materno Tierra/materia y era alimentada ciegamente por ella, está naciendo de la oscuridad a la luz; mejor dicho, el nacimiento ya está en marcha: los rayos del sol de la verdad brillan en el horizonte e iluminan el amanecer.

Ahora bien, hay quienes no quieren el día y se cubren la cabeza con la manta, y recomiendan y ordenan a todos los demás hacer lo mismo, porque tienen poder para ello. Así defienden y conservan la oscuridad por todos los medios. La luz del día no puede llegar a ellos ni a quienes los siguen, aunque el sol de la verdad haya salido hace mucho.

Pero pronto la mano de Dios quitará la manta de los ojos de todas las personas, no gradual y suavemente como lo hace ahora con Sus hijos, sino que a los cegados y ciegos vendrá como ladrón en la noche. Será un terrible despertar.

Los despiertos, que ya mantienen abiertos sus ojos, han dejado que sus almas sean calentadas y penetradas por la luz del amor y de la verdad en entrega y obediencia. Para ellos Dios viene como Padre amoroso que toma a Sus hijos en Sus brazos, en Su corazón.

Queridos hermanos y hermanas, ahora se trata de perseverar con la mirada puesta en la segunda venida de Jesucristo. Tan pronto como una persona se decide por completo por Jesucristo y pone su vida en Sus manos, Él ya viene ahora a ese hijo. Entonces esperamos Su segunda venida general junto con Él. ¡¿Hay algo mejor y más hermoso?!

Por tanto, hay una segunda venida completamente personal para cada alma individual y una general que libera o juzga, según el estado de amor del alma.

Sin embargo, antes de que Dios venga en Su poder y gloria, Su venida será proclamada por todas partes, como siempre ha sido en todos los tiempos. Y como siempre ha sido, los anunciadores y profetas serán objeto de burla, escarnio y persecución.

Así sucederá ahora como está escrito: Dios juzgará al mundo según sus pensamientos, palabras y acciones. Satanás será atado y encerrado en la prisión que él mismo ha construido. Después el Padre establecerá Su Reino de Paz, de amor y verdad, durante largo tiempo.

Este es el mensaje de Dios a las personas de esta Tierra que son de buena voluntad:

«Hijos de este mundo, quítense las ropas coloridas de los placeres terrenales y pónganse el vestido de la humildad. Pongan arrepentimiento en sus pecados; entonces Yo añadiré Mi gracia. Mi gracia es hija de Mi misericordia, que Yo concedo a quienes anhelan el bien y la verdad, el amor y la justicia. Pero sepan: el derecho es Mío; Yo soy el Juez y administrador de los pecados de este mundo. Que su aspiración sea el amor a Mí, del cual y en el cual Yo les regalo amor por sus semejantes. En ello está incluido también el amor a los enemigos, que ustedes no pueden por sí solos, sino solo conmigo y desde Mí.

¿Dónde estarían sin la llamada actual al despertar, sin este golpe violento que los ayudó y ayuda a salir de su tibieza cristiana y de su letargo espiritual? Los toques de trompeta que ahora hago resonar sobre la Tierra son ciertamente causados por poderes malignos, pero a ustedes les sirven para despertar y liberarse.

Primero llamo suavemente a las puertas de sus corazones, luego con más fuerza y finalmente golpeo con vigor, por si todavía algunos hijos Me oyen y Me dejan entrar. Bien, ha ayudado, como ven en ustedes mismos. Ahora están siendo preparados como trabajadores de Mi viña. Después tendrán la tarea de tocar los corazones de sus semejantes con Mi amor mediante palabra y obra. Mi palabra es el Evangelio del amor; tal como Yo la ponga en sus corazones, así hablarán y actuarán.

Y ahora sigan adelante con confianza y valentía; Yo veo y protejo cada uno de sus pasos. No tengan preocupación ni miedo, pues Yo solo soy Señor sobre la vida y la muerte. Pero deben confiarse a Mí; de lo contrario, ni siquiera como Dios tengo la posibilidad de servirles.

Ámense unos a otros como Yo los amo; tengan paciencia entre ustedes, pues no saben qué carga anímica asumió cada uno y cada una para presentármela en la lucha de la vida terrenal, a fin de que Yo purifique y redima lo caído en ustedes, con ustedes y por medio de ustedes, al servicio de la divinización general y personal de esta creación especial.

Porque nunca, desde que existe creación, Me había engendrado hijos libres, hermanos de corazón, hermanas de corazón y novias que deban y vayan a gobernar conmigo sobre las creaciones que todavía se manifestarán por toda la eternidad en Mí y desde Mí y desde ustedes en Mí.

Amén, su Padre Jesucristo, Amén».

* * *

Compartir esta página
WhatsApp Telegram Correo
Se abre en una pestaña nueva.